Con este innovador negocio familiar, los hermanos Pablo y Cristóbal Moreno instauraron una experiencia única de disfrutar el té en Santiago.

Éxito de la Pyme_

Pablo y Cristóbal Moreno son los socios fundadores de Big Boba Bubble Tea, negocio familiar que desde sus inicios en 2008 se propuso como meta instaurar una nueva forma de disfrutar el té entre los santiaguinos. “Lo que nosotros ofrecemos es mucho más que un producto, es una experiencia ligada al té. En esta barra la bebida se arma a la pinta del cliente, puede elegir entre más de 4 millones de combinaciones para crear sus propios sabores y pasar un gran momento”, cuenta Pablo. Junto a esta innovadora propuesta comercial, consideran que el éxito del negocio también ha pasado por la amigable atención que reciben los visitantes de Big Boba. “Nos preocupamos de cada detalle, sobre todo de entregar un servicio cálido y cercano. Eso nos ha permitido crecer y fidelizar a los consumidores” destaca Pablo. Además, Gonzalo añade: “somos magallánicos, y parte de la marca quiere transmitir esas raíces, esfuerzo y ganas de querer hacer las cosas bien que tenemos las personas del sur”.

Su historia_

La idea nace luego que Pablo dejara su trabajo como asesor en marketing digital. “Siempre quise tener mi propio negocio y amaba el té, entonces me di cuenta que tenía que hacer algo”, recuerda. Mirando las opciones que existían en Santiago, vio que todas las tiendas ligadas a este productotenían una oferta similar. Era la oportunidad para diferenciarse en el mercado, “por eso decidimos crear un proyecto relacionado al té, pero con un concepto entretenido, innovador y con mucha onda positiva”, explica. Comienzan con su tienda en calle Manuel Montt, bajo el concepto de la primera barra de té en Chile que introduce la gastronomía molecularen sus procesos. “Para crear esta bebida fría, elijes el tipo de té de base, luego le puedes agregar leche, saborizantes y un pop o texturizador. Estas son las pequeñas perlas gelatinosas con jugos de frutas que explotan en la boca entregando un nuevo sabor a la mezcla. ¡La apariencia de un Big Boba es definitivamente única!”, resalta emocionado.

Para nosotros es muy importante tener acceso inmediato a lo que está pasando. En eso, Entel Empresas nos ha acompañado desde el principio, con una conexión de internet rápida y disponible de manera confiable, sin importar si estamos en la tienda, el foodtruck o fuera de la oficina” destaca Pablo.

 

 

¿Cómo lo hizo?_

Desde sus inicios hasta hoy, Pablo y Cristóbal han buscado innovar para ir reinventando el negocio. “El inicio fue difícil. Partimos con un stand de 2×2 en una feria gastronómica y en nuestro primer intento vendimos solo dos Big Boba”, recuerda Pablo. Pero las ganas de llevar adelante el proyecto fueron mayores y siempre estuvo el apoyo familiar. “El rol de nuestro padre ha sido clave. Él es nuestro cable a tierra, tiene mucha experiencia gestionando proyectos y eso ha hecho que Big Boba haya podido encaminarse al éxito”, destaca Cristóbal. En este camino de dar a conocer su producto a los clientes, agrega que, el uso de las redes sociales han sido indispensable. “Esas plataformas son nuestro canal de comunicación más importante. Como nuestro producto es muy fotografiable, la gente toma imágenes y siempre las comparte por Facebook e Instagram. Esto nos ha permitido difundir nuestra marca”, comentan agradecidos de sus clientes.

Proyecciones_

En el horizonte de Big Boba, la innovación constante es su principal forma de diferenciarse en el mercado. Eso los llevó a crear su propia aplicación móvil, donde los clientes crean sus sabores, los guardan, los comparten en redes sociales y hasta pueden presentarlos en caja con un código para una compra más eficiente. Lo mismo con el foodtruck de Big Boba que se encuentra en Parque Araucano. Esta iniciativa responde a las ganas de los hermanos de tener una barra de té móvil itinerante para participar de eventos y actividades. Por eso, hoy sus proyecciones “están en lograr buenas ventas con la tienda recién inaugurada en Costanera Center, seguir innovando para diferenciarnos y construir una marca escalable con potencial de llegar a otras ciudades”, detalla Pablo. Lo más importante de esta experiencia, agrega, “es aprender a valorar cada día el apoyo incondicional de mi familia. He aprendido a no esperar resultados inmediatos, a que en los negocios no todo depende de uno y que la colaboración en equipo es clave para seguir mejorando a futuro”.

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