Enero 27, 2017

¿Pueden las Pymes ser más creativas?

La creatividad empresarial es clave para enfrentar la irrupción de una cultura del cambio y las mutaciones del mercado. Si sientes que es difícil, aquí hay algunos inputs para ayudarte.

Por: Javier English, Smallketing

Lo que hoy es cool, pasado mañana no existe. El cambio es una constante, y si a las personas nos resulta desconcertante, imagínate para los negocios. En este escenario, no existe otra posibilidad de sobrevivir que pensar creativamente. Si no innovamos permanentemente, si no estamos reinventando lo que hacemos, si no tenemos soluciones más potentes que la de los demás, perdemos frente al mercado.

Las grandes corporaciones contratan consultores, expertos y gurúes para batirse con el problema de la innovación en sus productos y servicios. Las Pymes, sin embargo, tienen grandes problemas para enfrentar escenarios adversos usando herramientas que generen creatividad en su interior.

Cinco paradigmas que debes desactivar

  • “La creatividad es una condición preexistente o resultado del talento particular de alguien”

Los equipos multidisciplinarios y enfocados pueden llegar a grandes ideas usando técnicas simples, pero con consistencia. La creatividad es un tema colectivo. Así como los negocios aprenden a ser eficientes, también aprenden a ser creativos como parte del trabajo en equipo.

  • “En un equipo creativo, todos deben serlo”

Al hacer una lluvia de ideas pensamos en integrar a los “más creativos”, pero quienes han estudiado estos procesos, han determinado que lo realmente importante es entender que existen perfiles. El famoso método “Four Sight” determina que existen cuatro (el clarificador, el ideador, el desarrollador y el implementador), cuyas características están presentes en todos los componentes de un equipo. La gracia está en la combinación de éstos.

  • “Las reuniones ejecutivas deben ser serias y formales. ¿Y las creativas?”

Nada espanta más el surgimiento de las ideas que la rigidez. Cuando decidan enfrentar un problema que requiere nuevas y buenas ideas, junten a su equipo y salgan de la oficina. Relájense, busquen un buen lugar y llenen el espacio de plumones, post it, café y, ojalá, apaguen los celulares. Deberán enfocarse en un sólo problema durante una hora (no más), lanzando todo aquello que se les venga a la cabeza, sin pudor. Cuando comiencen a seleccionar qué salió de allí se sorprenderán.

  • “Las ideas se conversan sobre la mesa”

No, las ideas se dibujan y se pegan en la pared. Lo que se dice, se pierde. Una de las herramientas más eficientes para el trabajo creativo es el “Visual Thinking”, una sencilla forma de pensar, usa como herramienta el Post-it. Todas las ideas se dibujan o escriben y se van pegando en la pared. A la hora de evaluar lo malo, regular, bueno y brillante, están ahí, a la vista de todos. Y lo mejor es que quien modera la sesión puede ir despegando y agrupando ideas similares, para hacer que el grupo las potencie aún más.

  • “Equivocarse es sinónimo de estupidez y hacer las cosas una sola vez es lo correcto”

Esta idea es letal para la innovación. Las Pymes son elásticas y están dispuestas a correr riesgos, por lo que nada es más importante que aceptar la posibilidad del error. Lo importante es el aprendizaje y qué podemos sacar en limpio a partir de ello. Steve Jobs decía “la recompensa es el viaje”.

La creatividad agrega valor. La certeza sólo lo administra.

Es una cultura y una forma de ser de los negocios. Es estimulada y generadora de valor, que se recompensa con enormes retornos y utilidades que financian aquellos fallos de los cuales se aprendió.

Google, por ejemplo, les otorga a sus trabajadores la libertad de dedicar un día de la semana a trabajar en un proyecto personal, no importando de qué naturaleza se trate. La única condición que impone es que el desarrollo de ese proceso sea monitoreado por su superior. Lo asombroso es que muchas de las mejores ideas de Google han surgido como resultado de esa práctica. El Google Maps, de hecho, es uno de esos ejemplos.

La pregunta que cabe hacerse es si estamos en condiciones de imponer esa cultura creativa en nuestros negocios, sobre todo cuando somos pequeños. Creemos que sí, es una idea provocadora. Y cuando algo te provoca, es porque ya vas por buen camino. Aquello que no lo hace es de lo que tienes que huir.