Evita errores comunes en tu empresa

¿Por qué alguien querría conocer la fórmula del fracaso? Para aprender a evitarlo y salvar su negocio antes de que sea demasiado tarde.
Evita estos seis errores frecuentes y aumenta las probabilidades de éxito de tu empresa.
1. Volverte rico rápidamente.
Observas una tendencia, como el diseño web hace 10 años, y te subes al carro porque estás seguro de que será una buena forma de ganar dinero rápidamente. O inviertes en un proyecto que promete recaudar millones en un par de meses. Esto no pasa realmente. Las ideas para ganar plata rápido rara vez son ciertas y casi nunca se sostienen en el tiempo.
Pero… ¿qué pasa con las tendencias?, ¿No se puede ganar dinero en los temas en boga de las redes sociales? De todas maneras, hay personas que sí ganarán mucho en esto, pero sólo aquellos que tengan pasión por el tema. Cuando sigues tu pasión, teniendo como objetivo ganar dinero, éste irá fluyendo con el tiempo. Y cuando comiences a ganar dinero, ya no tendrás que buscar la tendencia, sino que estarás un paso delante de ella. Ésa es la forma correcta de hacerte rico.
2. Si las cosas no van bien, trabaja más.
Muchos emprendedores fallan porque intentan trabajar duro, cuando realmente deberían trabajar de manera más inteligente y efectiva. Antes de preguntarte si necesitas invertir más tiempo en tu jornada laboral, pregúntate primero cómo puedes gastar unas 10 horas dentro de los próximos días para desarrollar un sistema que te permita reducir el tiempo de alguna actividad a 10 segundos. Los emprendedores que han fracasado usualmente están cansados. Los exitosos tienen sistemas sustentables que les permiten hacer más en menos tiempo, lo que les sirve como base para hacer crecer sus negocios.
3. Nutrir a los débiles.
Si tienes problemas con algunos clientes que te quitan mucho tiempo y energía y que sólo te recompensan con pagos atrasados, no trabajes con ellos para crear una mejor relación. Dedicar tu energía a mejorar relaciones débiles o complejas hará que le quites atención a tus mejores clientes, quienes finalmente terminarán descontentos con tu servicio. Los clientes malhumorados nunca serán felices con lo que les ofreces, por eso dedica tiempo a los buenos clientes y deja de nutrir a los débiles.
4. Medir los ingresos desde la línea superior.
Miras tus resultados y si el punto más alto de la curva luce bien, piensas que estás haciendo todo adecuadamente, porque te enfocas en el dinero que entra a tu empresa. Eso es un error porque el ingreso bruto no significa nada si al final del día no tienes ganancias en efectivo. Siempre debes pensar en el dinero que irá a tu bolsillo. Piensa en esta analogía: Los empresarios en quiebra miden un buen día de pesca por la cantidad de peces que capturan. Los empresarios exitosos lo hacen por la cantidad de peces que cocinan.
5. Estar concentrado en tu billetera.
Estar pensando siempre en tu dinero o cuánto podrías sacarle a un cliente es una mala opción. Tu objetivo principal debe ser el hacer todo lo posible para ayudar a tus clientes. ¿Steve Jobs pensó en el dinero para desarrollar una serie de productos imprescindible para la vida de las personas? No. Probablemente pensó cómo podría hacer un producto que tenga gran impacto social antes de morir.
6. Convertir tu pasatiempo en un negocio.
Poner en marcha un negocio y hacerlo crecer requiere de pasión. Debe ser algo que te saque de la cama en la mañana porque no puedes esperar para hacerlo. Trabajarás todo el día porque te encanta, incluso cuando estés muy cansado. Pero un hobby no es eso, con él liberas energía. En cambio, con la pasión creas energía.
Puede haber otras formas de fracasar en un negocio, pero esta fórmula es infalible.
Fuente: Mike Michalowiz
http://online.wsj.com

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