Marzo 27, 2018

La sustentabilidad como parte fundamental del ADN de las empresas

Cuando Harvard Business Review nombró a Pablo Isla de Inditex (Zara) como el mejor CEO del mundo 2017, principalmente lo hizo por el desempeño de su empresa en factores ambientales, sociales y de gobernanza, ya que sólo en términos de rentabilidad económica, Isla ocupaba el puesto N°18 del ranking.

Una dinámica que posiciona la sustentabilidad de las empresas como un imperativo, ya que también influye en el comportamiento de los consumidores. Según el estudio de Tendencias Consumer Engagement 2018, de Llorente & Cuenca, los Green Consumers son el nuevo gran desafío de las organizaciones; considerando además que un 33% de los compradores prefieren marcas con un propósito social o ambiental, de acuerdo con cifras de Unilever.

Para profundizar en esta directriz de empresas sustentables, en Comunidad Grandes Empresas de Entel conversamos con María Emilia Correa, abogada colombiana, líder en sostenibilidad y emprendimiento en América Latina y cofundadora de Sistema B, un movimiento que promueve las Empresas B en la región.

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Cuál es el nuevo rol de la responsabilidad empresarial?

10 ó 15 años atrás empezamos a hablar de la importancia de ser responsables en el mundo empresarial, pensando que ser irresponsables era sólo una acción que generaba un impacto negativo. Hoy nos hemos dado cuenta de que no sólo se trata de responsabilidad, sino que estamos descubriendo que hay tremendas oportunidades de mercado en esta nueva tendencia de los ciudadanos que queremos que cada una de nuestras acciones en la economía (comprar, vender, contratar o trabajar) sea consistente con nuestros valores. Cada vez queremos usar menos bolsas o botellas de plástico, queremos comprar con confianza.

¿La responsabilidad es capaz de mejorar la plusvalía y el valor de la marca?

Hoy en día el mensaje del mercado a las organizaciones es: el mundo cambió, y lo que hay es una oportunidad de poder actuar conjuntamente, empresarios y ciudadanos, al comprar o al vender, construyendo una sociedad más justa, equitativa y un medio ambiente más sano. Cada vez, se espera que las empresas no sólo dejen de hacer daño, sino que vayan más allá y, además de diseñar con menos recursos, se comprometan con una solución a los problemas sociales y ambientales, para que podamos generar un efecto de reconstrucción de lo que se ha dañado.

Ser responsable hoy no es un gran diferenciador, el atributo va en construir relaciones de confianza, donde consumidores, proveedores y trabajadores tengan la tranquilidad de que la empresa genuinamente actúa en beneficio de todos

¿Cómo una empresa puede ser más responsable? ¿cuáles son las áreas que se deben involucrar?

Hoy una de las herramientas más útiles es la Evaluación de Impacto B, que de forma gratuita y online permite dar una mirada global de toda la empresa, de qué acciones están generando impacto social y ambiental positivo. Y esto es más que buscar hacer menos daño, de disminuir el uso de agua o empaques, hoy la invitación a las empresas es a ser parte de la solución de los problemas.

¿Qué implica ser una Empresa B y cómo se relaciona con ser una empresa responsable?

Las Empresas B son compañías cuyos accionistas se han comprometido a aumentar su impacto positivo, y no sólo reducir el negativo: buscan ser parte de la solución de los problemas. Han revisado sus prácticas de gestión en todos sus ámbitos: gobernanza y transparencia, medio ambiente, relaciones con los empleados, clientes y proveedores, y están evaluando sus prácticas para ver cómo mejorar sus estándares. La certificación les permite comunicar ese compromiso.

¿Cuál es el escenario de las Empresas B certificadas en Chile?

En Chile y en todas partes del mundo, afortunadamente esto es una tendencia cada vez más acelerada. Lo más interesante es que si bien aumenta el número de las Empresas B certificadas, también aumentan las compañías que usan la Evaluación de Impacto B para saber cómo están sus prácticas de gestión. En América Latina en el último año hay más de 2.500 organizaciones que se han registrado y comenzado con la evaluación. Hoy, hay más de 2.400 Empresas B certificadas en más de 60 países y 130 industrias.

(Cofundadores de Sistema B. De izquierda a derecha, Juan Pablo Larenas, Gonzalo Muñoz, María Emilia Correa, Pedro Tarak)

¿Cómo ves el futuro de la responsabilidad empresarial en cuanto a las exigencias de los clientes?

Las expectativas de ciudadanos y clientes son cada vez más altas. Hay mucho más acceso a la información, más transparencia y es todo inmediato. Mi principal consejo es no esperar a tener un problema, sino darse cuenta a tiempo y entender que el mercado hoy es así. Hay que trabajar la consistencia internamente y hacer todo lo posible para cumplir las promesas.

Y en este escenario, ¿cuál es el rol que debiese asumir una organización para no desaparecer?

La realidad es que, si hoy no nos adelantamos a esas expectativas del mercado, nos van a dejar atrás. Ser sustentable y responsable ya no es una opción para las empresas, es un requisito.

Y en tu compañía, ¿ya están impulsando acciones para impactar positivamente en la sociedad y en el medio ambiente?