La nueva era de la minería: visible, resiliente y sostenible
La minería se desarrolla en condiciones exigentes y variables, donde los avances tecnológicos no solo permiten optimizar procesos, sino que también redefinen la forma en que se planifican, gestionan y aseguran las operaciones. ¿Qué tecnologías están transformando la industria y cuáles serán críticas para mantener la competitividad en los próximos años?
A continuación, se analizan cinco tendencias clave que ya están impactando en la minería moderna y que representan un punto de inflexión para organizaciones que operan en entornos industriales complejos y desafiantes.
5 Tendencias que están cambiando la industria minera
1 | Gemelos digitales: de la planificación a la acción
A propósito del mercado global de esta tecnología, que está experimentando un crecimiento exponencial, con proyecciones de una Tasa Compuesta de Crecimiento Anual (CAGR) de más del 34% en los próximos años, los gemelos digitales se han consolidado como una herramienta esencial para la eficiencia minera.
Ahora bien, el foco ya no está solamente en “modelar un proceso”, sino de construir una réplica dinámica que integre datos históricos, sensores en tiempo real e inteligencia artificial que guíen decisiones tácticas y estratégicas.
Este enfoque responde a una realidad bien conocida por la industria: mientras el precio de los metales es una variable externa e inmodificable, la rentabilidad depende de gestionar con precisión las variables internas.
La variabilidad en la ley del mineral, la incertidumbre en la estimación de recursos y las demandas crecientes de control de costos son desafíos permanentes, y es justamente ahí donde los gemelos digitales entregan mayor valor. Al permitir simular de manera integral y dinámica cada etapa del proceso, facilitan la identificación temprana de cuellos de botella, la evaluación de escenarios y el análisis inmediato del impacto operativo.
2 | Resiliencia digital: continuidad 24/7 en entornos extremos
Hoy en día, la resiliencia operacional es un requisito ineludible para las operaciones mineras modernas. Ya no se trata solo de mantener una red “7x24x356 activa y segura”, sino más bien de rediseñar las arquitecturas industriales para que soporten fallos, distancias y condiciones ambientales extremas sin comprometer la continuidad.
Este desafío obliga a pensar la resiliencia mucho más allá del hardware: requiere una red capaz de entender el entorno en el que opera.
Desde esta perspectiva, la convergencia IT/OT aparece como un habilitador central. La resiliencia depende de garantizar la fluidez de los datos entre los sistemas operativos de planta y los entornos IT y Cloud, sin perder de vista las particularidades del mundo industrial.
Tal como lo refuerza Deloitte en su propuesta de “Minería Inteligente”, la convergencia entre IT y OT ya no es una opción: es una necesidad estructural para que la industria minera enfrente sus desafíos operativos, productivos y de sostenibilidad.
3 | Ciberseguridad: proteger redes industriales profundamente conectadas
Las operaciones mineras actuales funcionan sobre una amalgama digital donde convergen sistemas OT, IT, IoT, inteligencia artificial, redes inalámbricas privadas y plataformas en la nube. Esta interconexión acelera la eficiencia, pero también amplifica la superficie de ataque.
La evidencia reciente confirma esta tendencia. De acuerdo con el estudio global The State of CPS Security 2024: Mining & Materials de Claroty, un número significativo de compañías del sector ha experimentado interrupciones de producción, pérdidas financieras y afectación reputacional asociadas a incidentes que comprometieron sistemas ciber-físicos.
Frente a este escenario, una de las respuestas más efectivas es avanzar hacia una arquitectura completa de Confianza Cero (Zero Trust), especialmente diseñada para operar en entornos distribuidos y críticos como la minería. Al mismo tiempo, este modelo ya no puede limitarse a proteger dispositivos o endpoints aislados.
La política de seguridad debe ser integral, incorporando no solo identidades, autenticación continua, control de acceso y políticas contextuales, sino también cargas de trabajo, infraestructura y redes OT. Cada usuario, equipo, aplicación y flujo de datos debe evaluarse y validarse de forma permanente.
Esta visión integrada también incluye la protección de modelos de inteligencia artificial operativa, cuya manipulación puede generar errores de predicción o interrupciones en procesos esenciales. Por tanto, la ciberseguridad en minería debe evolucionar hacia un sistema unificado que proteja activos físicos, digitales y algorítmicos bajo un mismo marco operativo.
4 | Conectividad del futuro: IOWN, WiFi 7 y la reducción extrema de la latencia
La industria minera está entrando en una fase donde la conectividad debe habilitar teleoperación precisa, robótica avanzada y monitoreo masivo sin congestión. En esa línea, tecnologías emergentes como IOWN (Innovative Optical and Wireless Network) y WiFi 7 permiten eliminar la latencia casi por completo.
- IOWN
IOWN (Innovative Optical and Wireless Network) es una nueva generación de infraestructura de red que combina tecnologías ópticas avanzadas con conectividad inalámbrica de ultra alta velocidad.
Su principal característica es que reemplaza buena parte de las conexiones eléctricas tradicionales por enlaces completamente ópticos, lo que permite reducir drásticamente la latencia, aumentar el ancho de banda disponible y minimizar el consumo energético.
A diferencia de las redes convencionales, IOWN transmite datos literalmente a la velocidad de la luz, con una latencia que puede medirse en milisegundos o incluso microsegundos.
Esto habilitas operaciones extremadamente sensibles al tiempo, como:
- Teleoperación remota de maquinaria desde zonas urbanas.
- Coordinación instantánea entre centros de datos distribuidos.
- Integración fluida con modelos predictivos o sistemas autónomos complejos.
Para la minería, esto significa la posibilidad de operar maquinaria crítica desde centros urbanos, habilitar sistemas autónomos más seguros y consolidar gemelos digitales en tiempo real.
- WiFi 7
Un reporte reciente proyecta un un CAGR del 61,5 % entre 2025 y 2030 para el mercado global de WiFi 7, reflejando una rápida expansión en sectores industriales.
Pero, ¿qué es WiFi 7? Se trata de la próxima evolución del estándar de conectividad inalámbrica, también conocido como IEEE 802.11be.
Está diseñado para ofrecer:
- Velocidades superiores a 30 Gbps
- Menor latencia que sus predecesores
- Mejor desempeño en ambientes con alta densidad de dispositivos
En contextos industriales como la minería, esto se traduce en la posibilidad de desplegar redes inalámbricas robustas que conecten sensores, dispositivos móviles, sistemas de monitoreo y plataformas OT sin depender de cableado físico, que suele ser costoso o inviable en terrenos complejos.
Por otro lado, WiFi 7 mejora la eficiencia espectral, lo que permite evitar interferencias y mantener una conexión estable incluso en entornos altamente electromagnéticos o saturados.
5 | Sostenibilidad y electrificación minera
Con cerca del 20% de los costos mineros asociados al consumo de energía, optimizar y monitorear los sistemas de almacenamiento y distribución se vuelve fundamental. Desde este punto de vista, la electrificación se posiciona como un imperativo tanto para la sostenibilidad como para la competitividad del sector.
En este sentido, es importante mencionar que el país cuenta con una ventaja estructural importante: una matriz eléctrica donde más del 60% proviene de fuentes renovables. Para la minería, esto significa la posibilidad real de reducir emisiones sin sacrificar productividad, acelerando la adopción de tecnologías eléctricas en toda la cadena de valor.
Aunque el sector ya presenta avances significativos, con proyecciones que indican que hacia 2026 la demanda de cobre será abastecida en un 78% por energías renovables, el desafío ahora es extender la electrificación a procesos que aún dependen de combustibles fósiles, especialmente en operaciones de rajo abierto y transporte.
Este impulso hacia la electrificación está alineado con las proyecciones del informe Tracking the Trends 2025, donde Deloitte señala que la minería global ya está entrando en una fase de ejecución activa de la transición energética. El análisis destaca que las compañías están acelerando la adopción de tecnologías de bajo carbono, aunque reconoce que avanzar a este ritmo exige superar desafíos vinculados a la seguridad energética y a la madurez de las soluciones tecnológicas disponibles.
Hacia una minería más eficiente, segura y conectada
Las organizaciones que lideren la nueva era de la minería serán aquellas que logren integrarlas estratégicamente en toda su operación: desde el gemelo digital que simula decisiones en tiempo real, hasta la red que actúa como un sistema nervioso capaz de anticipar incidentes antes de que ocurran.
En ese contexto, la pregunta clave ya no es si avanzar hacia una minería más conectada, resiliente y sostenible, sino con qué velocidad, visión y arquitectura hacerlo. Las condiciones están dadas; el futuro, esta vez, sí es visible.