Con este emprendimiento, Julio, Cristóbal y Antonio quieren acercar la escuela cubana de boxeo a Chile y que todos experimenten sus beneficios.

Éxito de la Pyme

“Ven y vive el boxeo”. Esa es la invitación que hacen los socios fundadores, Julio Álamos (26), Cristóbal Vásquez (35) y Antonio Daviú (25), para visitar Habana Boxing Gym, un gimnasio que imparte la escuela de boxeo cubana, trayendo a Chile un nuevo concepto y entrenadores de elite. “Para nosotros esto es una pasión. Es nuestra vida y corre por nuestras venas”, asegura Cristóbal. En julio de 2017 Habana abrió sus puertas buscando que la gente aprenda y goce de los beneficios de esta disciplina en un lugar único por su ambiente, metodología e infraestructura de punta.

Su éxito está basado en una mezcla de pasión y profundo conocimiento de la técnica cubana: “luego de entrenar en Cuba en 2013 confirmé que ese tipo de boxeo era distinto y me di cuenta que había que inspirarse en ellos”, dice Cristóbal.

La conectividad de la Fibra Óptica que nos entrega Entel Empresas nos sirve para redes sociales, fotos y videos: además de entregar wifi a nuestros alumnos, que son los mejores embajadores de la marca.

Su historia

Cristóbal boxea hace 18 años y es entrenador desde el 2000. Fue así como conoció a sus socios, quienes estudian en la universidad y se dedican activamente a este deporte: Julio, boxeador profesional, de trayectoria internacional y rankeado número uno de Chile en la categoría peso super mediano; y Antonio, boxeador amateur activo en el circuito nacional con 10 años de experiencia y que desde 2015 también se desempeña como entrenador. Cristóbal, por su parte, además es dueño de una productora audiovisual: “tener otro emprendimiento es la mejor escuela”, cuenta.

Habana Boxing Gym abrió en julio de 2017, pero el proyecto tiene mucho más tiempo: “Hace 10 años o más que soñé con hacer un lugar único, especial para el boxeo”, indica Cristóbal.  Fue en ese contexto que los tres decidieron emprender juntos: “Más que una idea de negocio fue una necesidad. Sabíamos que en Santiago faltaba un lugar así, un gimnasio hecho por boxeadores con amor a este deporte, para que todos pudieran descubrir lo bueno, distinto y amigable que es”.

“Nuestro público es muy digital, así que es muy importante para nosotros poder estar conectados con ellos por esa vía”, cuenta Cristóbal.

¿Cómo lo hizo?

A través de una mezcla de ahorros y créditos, los tres socios fundaron Habana, pero ha sido un desafío tanto económica como emocionalmente. “Tuve que hablar con mi mujer, para decirle que el sueño de la casa propia se atrasaba. Pero no fue tan duro, ella siempre creyó en este proyecto y nos dio todo su apoyo”, explica Cristóbal.

“El comienzo fue difícil, tuvo un costo monetario más alto de lo que teníamos planeado con mis socios, la construcción se atrasó, entre muchas otras cosas. Pero lo importante es que gracias a Dios hemos tenido un muy buen recibimiento de la gente, y hoy hombres, mujeres y jóvenes entrenan en Habana”, reflexiona Cristóbal.

Proyecciones

Hoy, a sólo seis meses de su inauguración, el negocio ya se sustenta por sí mismo económicamente. “Habana es atendido por sus dueños, donde contamos con entrenadores cubanos de nivel mundial. Pero lo más importante es que adaptamos el boxeo real para que cualquier persona pueda entrenar de manera entretenida, pero aprendiendo la disciplina de verdad”.

Con este emprendimiento, los tres socios esperan convertirse en el mejor gimnasio de boxeo de Chile y “que cualquier persona pueda entrenar ahí y vivir el boxeo de forma sana y segura”, concluye Cristóbal.

Leer más
ver todas las #historiaspyme_