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Agosto 14, 2019

Las oportunidades que trae la llegada de más vehículos eléctricos a Chile

En 2040 superarán en número a los convencionales. Se estima una venta de US$250 mil millones en servicios como Apps y plataformas.

Las estimaciones aseguran que en 20 años más los autos eléctricos reemplazarán en un 100% a los convencionales. Así también lo afirma Accenture Strategy, en su estudio “Utilities: Lead the Charges in eMobility”, publicado en abril de 2019.

Este cambio cultural es inminente y necesario, si consideramos que Santiago de Chile es una de las ciudades más contaminadas del mundo. El medioambiente se verá beneficiado con la llegada de los vehículos eléctricos y que, con esto, se abren nuevas oportunidades para las grandes empresas. 

En este contexto, y gracias a las infinitas posibilidades que nos brinda la tecnología, los desafíos surgen justamente para el mercado al que apunta la electromovilidad, pues se pronostica que en 2040 la venta de productos para autos eléctricos alcanzará los US$1,7 billones en América del Norte y Europa. Por eso, las empresas de servicios básicos también deberán buscar formas de innovar y potenciar sus negocios. 

Para Alberto Escobar, gerente de movilidad y políticas públicas de Automóvil Club Chile, y especialista en seguridad vial, en nuestro país el cambio será progresivo. “Las estadísticas dicen que en 2025 un auto convencional costará lo mismo que uno eléctrico y, por lo tanto, a partir de ese año la gente comenzará a sustituir sus vehículos tradicionales a base de combustibles fósiles. De todas formas, no creo que en 2040 se reemplace el 100%, pero sí es probable que se sustituya la totalidad del transporte público y el 50% del parque automotriz”, dice.

Se abren nuevos mercados enfocados en la electromovilidad

Desde ya, las empresas internacionales se preparan para abordar todas las necesidades de los conductores de vehículos eléctricos, desarrollando soluciones diferenciadoras y altamente eficaces.

En este sentido, el estudio de Accenture Strategy, que tomó la opinión de 6.000 consumidores de todo el mundo, afirma que los servicios que provean electricidad, las aplicaciones, plataformas, y los procesamientos de pago o financiamiento dirigidos a la eMobility, generarán al menos US$250 mil millones.

Por esto, el Ministerio de Energía se adelantó a los hechos y creó la Plataforma de Electromovilidad, un sitio web donde los usuarios pueden informarse, resolver sus dudas, pedir asistencia y hasta ecocarga vía Apps. Todo con el fin de promover el uso de vehículos eléctricos, para reducir los niveles de contaminación ambiental y acústica, disminuyendo así el impacto ambiental en nuestro país. 

Los primeros resultados ya están a la vista y se reflejan en la entrega de 200 buses eléctricos para el transporte público, gestionados por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones para el Gran Santiago.

Estados Unidos, líder mundial en eMobility

“La cantidad de autos eléctricos disponibles para América Latina es el 7% de la producción mundial, porque Estados Unidos es la prioridad y suma el 50%, le sigue Europa con el 20%, y Asia, que se queda con el 23%”, explica el gerente de movilidad y políticas públicas de Automóvil Club Chile.

La nación norteamericana, que cuenta con la mayor cantidad de automóviles eléctricos, ha abierto sus mercados para resolver todas las demandas de la electromovilidad. De esta forma, las empresas de servicios básicos entienden a la perfección al cliente como consumidor de energía, conocen bien el rubro, sus normas y reglamentos para entregar una experiencia satisfactoria a sus consumidores.

¿Cómo logran ser proveedores confiables? La respuesta la entrega el estudio “Utilities: Lead the Charges in eMobility”, que se basa en las cuatro oportunidades que entrega la eMobility, las mismas que se pueden potenciar en nuestro país. Te las indicamos a continuación:

  • Venta de productos básicos

Se comercializan los kilovatios por hora, un servicio que se potenciará, alcanzando los US$600 mil millones para Estados Unidos en 2040.

  • Estaciones de carga eléctrica

Los puntos de carga domésticos son una realidad, y aunque los públicos continuarán aumentando en lugares estratégicos para sus usuarios, ambas estaciones significan unos $100 mil millones para la nación norteamericana.

  • Servicios relacionados con electromovilidad

Esta labor se basa en organizar el viaje del cliente. Esto considera varias etapas, desde la estación de carga hasta las plataformas o aplicaciones que permiten facilitarle el recorrido al conductor, servicios que cuando se exploten mejor generarán US$70 mil millones. 

  • Flexibilidad de la red 

Las empresas de servicios públicos pueden equilibrar oferta y demanda, así como lo hacen para involucrar energía eólica y solar. Con esta acción se bajarán los costos de estabilización de la red y el gasto será óptimo, alcanzando un valor potencial estimado de US$30 mil millones hacia 2040.

Los desafíos para el mercado chileno

El alto valor de los vehículos eléctricos es una limitante para los usuarios a la hora de elegir su medio de transporte. Sin embargo, aportan un beneficio mayor en el tiempo. 

Según afirma Alberto Escobar, “los vehículos eléctricos no requieren mantención, por lo tanto, en el largo plazo se ahorra mucho dinero si se comparan con los autos a gasolina o petróleo. Además, cada año aumentan su autonomía y disminuye el precio de sus baterías”.

Para el especialista en seguridad vial y políticas públicas, “el gran desafío para nuestro país es que podamos usar las materias primas que tenemos a disposición y en abundancia, que son el cobre, litio y cobalto, componentes esenciales de las baterías. Por ejemplo, sería ideal tener una fábrica de este producto en Chile”.

En este contexto, Escobar asegura que una forma de preparar al país para los autos eléctricos es que la producción de energía mediante fuentes renovables llegue al 50% o 55%. Además, es importante generar más consciencia para cambiar la matriz vehicular, desde combustibles fósiles a no contaminantes, como la electricidad o el gas natural.

“El futuro de la movilidad va a ser eléctrico, compartido y 100% autónomo, por lo tanto, la movilidad dará un salto impresionante en los próximos años. Así también lo hará la micromovilidad”, concluye.

En pocas palabras, la carrera de las empresas en torno a la electromovilidad requiere de servicios que combinen la rapidez y el valor. Con esta fórmula, lograrán una estabilidad económica y perdurable en el tiempo. Las oportunidades deben tomarse ahora.